sábado, 29 de septiembre de 2012

De Madrid a Segovia


Por tercer año Miguel Alhambra corre los 100 kilómetros de Madrid a Segovia, el año pasado su amigo Mahouhamed no pudo correr por baja deportiva, acompañado de su amiga Estrella en Segovia, después de una suculenta cena espero a su primo Jorge y Miguel Alhambra para acompañarles en el último kilómetro de la prueba, poco antes de las doce de la noche con su mejor tiempo, menos de quince horas cruzaron la línea de meta, pero esta historia ya esta escrita en otro cuento.

Este año Mahouhamed y Miguel Alhambra corren solos, menos mal que su primo Jorge no corre, para subir tranquilos a la Fuenfria sin los AC DC, esperan llegar a Segovia en quince horas, la salida desde Plaza Castilla a las 8:30 de la mañana del sábado 22 de septiembre.

El día anterior por la tarde en el hotel Chamartin recogen el dorsal y camiseta de la prueba, los tres patitos para Mahouhamed, no cogen etiquetas para las mochilas.

Este año la pasta party en el Ñeru conocido restaurante asturiano en el centro de Madrid, ya esta bien de tanta pasta antes de correr, el menú elegido un par de botellas de sidra con tapita de cabrales, chipirones y croquetas de cabrales.

El sábado 22 de septiembre a las siete de la mañana Mahouhamed y Miguel Alhambra preparan las mochilas para Cercedilla y Segovia, gracias al peregrino escoba que les deja un par de etiquetas para compartir con las mochilas.

Después de un café, se preparan para los 100 kilómetros, bueno este año 102 kilómetros de Madrid a Segovia, el recorrido por las vías pecuarias del camino de Santiago pasa por Fuencarral, Tres Cantos, Colmenar Viejo, Manzanares el Real, Mataelpino, Navacerrada, Cercedilla, Fuenfria y Segovia.

Los primeros kilómetros por asfalto hasta Fuencarral a 5:20 el kilómetro, el primer avituallamiento en Tres Cantos (Km. 15,8), continúan corriendo por las vías pecuarias hasta el siguiente avituallamiento en Colmenar Viejo (Km.26,8), en la cuesta del cementerio pesan las piernas, continúan siguiendo las flechas del camino de Santiago hasta Manzanares el Real donde esta la Maratón km.42 y el Castillo de Los Mendoza, su tiempo en Manzanares 4 horas y 20 minutos, los kilómetros empieza a pesar en las piernas y el calor aprieta, camino de Mataelpino encuentran una fuente para refrescarse, continúan corriendo a menor ritmo y en el kilómetro 48 Mahouhamed encuentra a la primera pájara, su amigo Miguel Alhambra le espera en Mataelpino, andando y mareado consigue llegar a la plaza al avituallamiento de Mataelpino (km. 50).

Mahouhamed esta muy mal y piensa en la retirada a mitad de carrera, llaman a emergencias su amiga Mari Cruz Campo, Miguel Alhambra continua su camino hasta Segovia, mientras Mahouhamed sentado intenta recuperar y meter en la jaula a la pájara, al final decide continuar hasta Cercedilla a ver si suelta por el canino a la pájara, su amiga Mari Cruz campo esta en el pueblo con su familia y no puede ir a Mataelpino.

Cuando parece que Mahouhamed suelta la pájara, por el camino de la Barranca (Km. 56) se encuentra con la segunda pájara, descansa un rato en una pequeña sombra y a pocos metros del avituallamiento de la Barranca, devuelve la cola, consigue llegar al avituallamiento con la pájara bebe un poco de isotónico y su cuerpo devuelve él liquido, se encuentra con dos pájaras y sin fuerzas en el kilómetro 58. Faltan todavía 6 kilómetros hasta Cercedilla donde se retira, en la Barranca para a un coche para llegar a Cercedilla, que casualidad es del club Peñalara.

En el avituallamiento de Cercedilla (Km. 64), se encuentra a su amigo Miguel Alhambra que recupera con un plato de paella, a las cuatro y media de la tarde reanuda su marcha al puerto de la Fuenfria, mientras Mahouhamed con otro plato de paella intenta recuperar fuerzas mientras espera el primer autobús para volver a Madrid, recupera en el bar con cerveza con limón el único liquido que admite su cuerpo con las pájaras.

Al final por falta de retirados el autobús se retrasa y sube en otro autobús con destino Segovia final de carrera.

Después de una buena ducha, con ropa limpia y sandalias espera en el acueducto a su amigo Miguel Alhambra que piensa que Mahouhamed esta en Madrid, su cuerpo necesita recuperar liquido por supuesto otra jarra de cerveza con limón mientras espera en el bar, mira las pájaras segovianas que no están nada mal, menos mal que ya había pagado, pasadas las nueve su amigo Miguel Alhambra pasa corriendo por la puerta del bar, lo que no se espera es a Mahouhamed salir corriendo del bar cámara en mano con sus sandalias, para acompañar a su amigo en los últimos metros y grabar su entrada triunfal en el acueducto con su mejor tiempo 12 horas y 45 minutos, 2 horas menos que el año pasado que entro con el primo Jorge y Mahouhamed con su pulgar fracturado, porque Mahouhamed siempre entra en meta en Segovia.

Pero aquí no terminan los 102 kilómetros todavía falta casi un kilómetro de cuesta hasta el polideportivo, después de la ducha Miguel Alhambra se recupera con una jarra de cerveza, mientras Mahouhamed le acompaña con otra jarra con limón, creo que la cuarta del día mientras charlan con otros corredores de las sensaciones de la carrera, las hay buenas y malas, para Mahouhamed las mejores sensaciones después de una cerveza, su amiga Mari Cruz Campo preocupada por el estado de Mahouhamed telefonea a su amigo, pero no se cree que solo lleve cuatro cervezas.

Antes de partir de vuelta a Madrid cenan en un chino, pasadas la una de la mañana llegan a sus casas.

Mahouhamed quiere aprovechar esta historia del cuentista para criticar el poco apoyo de los medios de comunicación para las pruebas de ultrafondo, no habían cámaras en el recorrido, en cambio las carrera populares de 10 kilómetros en las noticias de Telemadrid tienen imágenes, solo aquellos corredores de ultrafondo saben de la dureza de este tipo de pruebas, los ultrafondistas son de otra pasta como Miguel Alhambra todo un campeón, también quiero agradecer el apoyo de mis amigos de Fesbuk en los buenos y malos momentos deportivos.