sábado, 26 de abril de 2014

La Cuerda Larga desde Miraflores



En la semana santa para bajar las torrijas que habían comido, los zumbaos Albertopulos y Franciscopulos quedan el sábado por la mañana para entrenar por montaña, para preparar el Trail de Peñalara del mes de junio.
En Miraflores desayunan un café y tostadas con tomate en el bar El Maño, con él estomago lleno y agua, geles, magdalenas en sus mochilas. A las nueve de la mañana comienzan el entrenamiento no guiado, los primeros dos kilómetros por carretera hasta encontrar la pista que ascienden sudorosos por la temperatura y los excesos del jueves y viernes santo.
En unos kilómetros abandonan por la izquierda la pista para continuar subiendo por un sendero sombreado al principio y soleado en el último tramo hasta alcanzar el puerto de la Morcuera (1.777 m), tras pasar la valla por una pequeña puerta por la izquierda con fuerte pendiente siguen subiendo guiados por hitos y señales de pintura hasta la cumbre de La Najarra (2.123 m).

Albertopulos en La Najarra

Aquí las primeras fotos y el primer gel, continúan corriendo por la cuerda hasta Los Bailanderos (2.133 m), en el descenso por el collado de la peña de los lobos (2.051 m), en lugar de a los lobos encuentran cabras que les miran subidas en las rocas, no sabían que sus amigos los Caprus entrenaban también por allí, de momento ni rastro de la nieve y montañeros.
Los zumbaos pasan de los lobos a las zorras, pero que nadie piense mal es el nombre del collado donde se encuentran (2.177m).
A lo lejos se pueden ver los neveros que más tarde tienen que pasar, encuentran a montañeros sin vaqueros es raro que en la Peña de los Vaqueros los montañeros no lleven  vaqueros, por la cuerda encuentran tramos técnicos de piedras y los primeros neveros, Albertopulos con sus zapatillas  rotas tiene los pies helados al pasar por los neveros.
Los kilómetros van pasando al igual que las horas de la mañana, tienen que superar un nevero inclinado en las lomas de Pandasco antes de coronar la cumbre de Cabeza de Hierro (2.381 m) segundo vértice geodésico de la ruta donde el viento sopla con fuerza que combaten comiendo una magdalena, desde aquí se pueden ver las antenas de la Bola del Mundo.

Los Zumbaos en Cabeza de Hierro

Descienden unos metros por la nieve de pronto una pendiente muy inclinada que en invierno se pasa con crampones por el hielo, en esta ocasión hay huella y se pasa sin problemas.
Otro ligero descenso para remontar por la izquierda un sendero nevado hasta el cerro de Valdemartín (2.282 m), descienden corriendo por un sendero pedregoso antes de la última subida al Alto de Guarramillas (2.131 m).
Por la pista de hormigón nevada en el tramo más alto descienden corriendo al Puerto de Navacerrada llegando en 5 horas y 40 minutos poco antes de las 3 de la tarde.
Allí espera la Diosa Marte con su coche de caballos para recoger a Franciscopulos y Albertopulos, antes de partir se hidratan con zumo de cebada en Venta Arias.
Son casi las cuatro y no han comido en la plaza del pueblo de Navacerrada encuentran la casa de Paco que les ofrece una ensalada de queso de cabra y un chuleton de buey a la brasa, acompañado de cerveza y licores variados. Que causan efecto en los comensales que quieren subir en los caballitos en la ferieta del pueblo.
Regresan a Miraflores a por el otro coche para volver a Madrid, de camino en la Alameda de Osuna encuentran un antiguo Motocine convertido en un coqueto Pub de golosinas donde ponen fin al sábado de semana santa