viernes, 2 de mayo de 2014

27 Maratón de Madrid la liebre perdida



Después de Valencia, Sevilla y Barcelona en abril llega la Maratón de Madrid, que este año estrena nuevo recorrido diseñado por Chema Martínez, suavizado en el último tramo como demuestra el tiempo del ganador Ezekiel Kiptoo 2:09:15, por primera vez por debajo de las 2:10 en la Maratón Popular de Madrid.
Además de la Maratón también se corre una Media y 10 kilómetros con más de 20.000 corredores.
La cita para todos los corredores el domingo 27 de abril en la plaza de Cibeles, la hora las 9:00 de la mañana.

Por séptima vez en Madrid Albertopulos corre de liebre sin dorsal, si el año pasado acompaño desde el kilómetro 25 a su primo Floppy, esta vez el afortunado es el cuñao que quiere bajar de 3 horas y media.
Este año en la Maratón debuta la Princesa Mari Cruz Campo su amado el Príncipe de Arabia le había regalado el dorsal, seguro que la Princesa habría preferido un collar como regalo, ahora para contentar al Príncipe y a ella misma, tendría que sufrir por las calles de Madrid.
Cuarenta minutos antes de la salida Albertopulos liebre y no gacela de Batán, encuentra a otras gacelas, Caprus, DrinkingRunners y a su amigo Charly el Bravo que quiere probar su rodilla tocada.
Ni rastro de la Princesa Mari Cruz Campo, de su primo Floppy, el cuñao y su compi David el Vikingo, los tres corren su segunda Maratón.
Por un error de la organización les colocan en el último cajón, a tomar por culo de la línea de salida.
Albertopulos les busca por todos los cajones y ni rastro de ellos, hay miles de corredores que salen a las 9:00 de la mañana, acompañados por Albertopulos hasta la Plaza de Colón, donde abandona la carrera para dirigirse calentando al kilómetro 14 en lugar del 15 donde había dicho que esperaba.
Los primeros en pasar los minusvalidos con sus vehículos aerodinámicos, después los africanos y por último los prácticos con sus globos con cantidad de corredores que buscan sus objetivos.
Han pasado miles de corredores a las 10:20 de la mañana y ni rastro de los tres, seguro que ya han pasado y no los ha visto, la liebre esta perdida y sola comenzando su carrera en el kilómetro 14 de la Maratón, en busca de sus tres presas. Por el camino encuentra muchos conejos y alguna pájara, la liebre adelanta a muchos corredores corriendo a un ritmo de 4:35 el kilómetro, de pronto en el kilómetro 25 en Príncipe Pío alcanza al primer globo, él práctico de 3:45 ya en la casa de campo adelanta a otros dos globos de 3:45, al salir de la casa de campo encuentra el kilómetro 30 y ni rastro de sus tres presas, solo quedan 12 kilómetros y no ha podido cumplir su labor de liebre, continúa corriendo solo, pero un kilómetro después su suerte cambia encuentra al cuñao maldiciendo, de su primo Floppy y David ni rastro, Albertopulos se pregunta ¿los habrá pasado? ¿Habrán abandonado?.
  El caso es que Albertopulos tiene 11 kilómetros por delante para cumplir con su labor de liebre, aguador y animador para intentar bajar de las 3 horas y media, pero el cuñao continúa maldiciendo con el paso de los kilómetros y sediento, teniendo en cuenta el perfil ascendente de los últimos kilómetros de la Maratón su objetivo esta complicado, Albertopulos intenta animar al cuñao restando un kilómetro de los reales, pero el cuñao un poco cabezón le discute la distancia real, el caso que entre tanta discusión los kilómetros reales pasan al igual que los minutos del cronometro, imposible bajar de las 3 horas y media, ahora el objetivo es mejorar la marca del año pasado que por poco lo consigue según el tiempo neto, por que Albertopulos de liebre sin dorsal y el cuñao cruzan la meta en el paseo de coches del Retiro en un tiempo oficial de 3:40, el real mejora mucho teniendo en cuenta que habían salido desde el cajón 5, a tomar por culo de la línea de salida. Al rato llega su  primo Floppy y David el Vikingo que no mejoran su tiempo del año pasado, pero contentos por terminar su segunda Maratón de Madrid. El año próximo saltara otra vez la liebre en la Maratón de Madrid.