jueves, 11 de octubre de 2012

El Fantasma y Cristina


Por motivos de trabajo Cristina Mirinda viaja todos los años a París, la ciudad del amor. En su primer viaje se enamoro de la ciudad a menudo pasea por la orilla del sena desde Notre-Dame al museo del Louvre, A Cristina Mirinda le gusta dibujar y la pintura, pero la famosa Gioconda de Leonardo no le gustó tanto como la Venus de Milo.

Por las mañanas le gusta pasear por la plaza de Tertre famosa por sus retratistas y pintores, esta plaza se encuentra al lado del Sacré-Coeur.

A Cristina Mirinda también le gusta el ballet, casi siempre tiene tiempo de visitar la ópera Garnier, famosa por sus mascaras y estatuas de la fachada, en su interior la impresionante escalera de mármol, donde se representa El Lago de Los Cisnes con el ballet de la ópera de París, también se encuentra escondido el Fantasma conocido como el Fantasma de la Ópera, Andrés el compositor escribió un musical de esta historia, que cosecho un gran éxito en Brodway y en West End de Londres. Volvamos atrás unos años para conocer la historia del Fantasma en París.

Al Fantasma le gusta la ópera y esta enamorado de Anna soprano rusa, en el año 2008 viaja por primera vez a la ópera de París, en la Bastille canta su amor en la ópera de Bellini I Capuletti e Montechi, a última hora por estar en estado la sustituye la soprano italiana Patrizia Ciofi.

En su primer viaje se enamora de París paseando por sus calles, desde la plaza de la Bastille, Notre-Dame, Louvre, Campos Elíseos, Arco del Triunfo y la Torre Eiffel iluminada.

El día de la ópera por la mañana temprano visita el Sacré Coeur y pasea por la plaza de Tertre, fascinado ante los dibujos de una joven se enamora de ella sin conocer su nombre. Por la noche navega por el sena y pasea por la plaza de la ópera fascinado por la fachada iluminada de la ópera Garnier.

Al día siguiente por la mañana vuelve a la ópera Garnier en visita guiada donde se esconde en los vestíbulos poco iluminados, por la tarde quiere disfrutar del ballet de la ópera de París por la cara, mientras Cristina Mirinda pasea por la orilla del sena viendo los cuadros de los vendedores ambulantes. A media tarde se viste de gala para ir al ballet en la ópera Garnier.

En platea en primera fila Cristina Mirinda disfruta del Ballet, mientras en el palco número 5 el Fantasma escondido observa otra vez a la joven, de pronto el decorado cae y la bailarina principal sufre un accidente, el Fantasma aprovecha el revuelo del público para raptar a la joven Cristina Mirinda, quiere convertir a su amada en una estrella de las artes que brille en las noches parisinas igual que la Torre Eiffel y Notre-Dame, lugar muy visitado por el Fantasma amigo de Quasimodo el jorobado de Notre-Dame.

De noche navegan por el Sena hasta Notre-Dame, su amigo Quasimodo había reservado una mesa para el Fantasma y Cristina Mirinda en el restaurante Bel Canto, el sitio muy romántico donde cantantes de ópera servían las mesas, entre mesas y platos cantan arias, duetos y romanzas de óperas románticas, el Fantasma con su ángel de la música enseña el Bel Canto a jóvenes promesas de la ópera popular.

No olvida a su diva la soprano rusa Anna Netrebko, en el año 2009 viaja con Cristina Mirinda a Londres, el motivo del viaje los veinticinco años en cartel del Fantasma de la Ópera en el Royal Albert House y el concierto de Anna Netrebko en la Ópera House Covent Garden, donde hay un ballet excelente, Cristina Mirinda compagina sus dibujos con sus clases de ballet en la escuela nacional de danza.

 

El musical un éxito de público y critica, en cambio el concierto se cancela por enfermedad de la soprano, a la segunda tampoco puede ver a su Diva, visitan la casa de Hendel y disfrutan con el cambio de la guardia del Palacio de Buckigham, por la noche cena romántica en el restaurante Bel Canto.

Al año siguiente vuelven a la ópera de París al estreno L’Elisir D’Amore de Donizetti con su Diva Anna Netrebko, a la tercera la vencida por fin disfruta de la belleza y voz de la soprano rusa con su amada Cristina Mirinda y en la puerta de los artistas la saluda personalmente, después comparten mesa y mantel con otros amantes de la ópera de varias culturas, como en el chiste había un inglés y un catalán por parte masculina, una joven italiana y rumana por parte femenina.

Al día siguiente visitan el museo de Orsay, pasean por el barrio latino y disfrutan de las vistas de París desde lo alto de la cúpula del Panteón.

El Fantasma y Cristina Mirinda vuelven todos los años a París enamorados de la ciudad, amantes de la ópera y ballet a vivir su historia de amor.

Sandy y Jevy viajan a París a conocer la ciudad donde el Fantasma se enamoro de Cristina Mirinda.