domingo, 7 de octubre de 2012

Sonrisas y Lagrimas


 
Un mes y medio había pasado de la Marathón de Filipides y Tersipo desde Plaza Castilla a Manzanares el Real, Albertopulos y Franciscopulos corrieron la Marathón para rescatar a la princesa Mari Cruz Campo, a las puertas del castillo de los Mendoza la entregan un pergamino con el regalo de su cumpleaños, la entrada para el día 28 de septiembre del musical Sonrisas y Lagrimas en el teatro Coliseum, Albertopulos acompaña a la princesa al musical.

Franciscopulos continua navegando en el barco y no saben cuando pisara tierra, puede que para su cumpleaños. Desde la semana pasada la princesa vive sola en Colmenar, necesita un poco más de tiempo para pensar y escuchar a su corazón, en cambio el corazón de Albertopulos continua compartido a veces partido como el del Fantasma con Cristina.

El día amanece con lagrimas en el cielo, por la tarde brilla el sol por la sonrisa de la princesa, por la noche disfruta del musical Sonrisas y Lagrimas en compañía de Albertopulos.

A las ocho de la tarde la princesa Mari Cruz Campo espera en la puerta del Coliseum a Albertopulos para ir a La Sureña a tomar un cubito y tapas, el amigo Mahouhamed había estado varias veces en Madrid y Sevilla.

La Sureña como siempre a rebosar y deciden ir a un museo, pero claro el museo del jamón en la gran vía donde encuentran una mesa para dos en una esquina, tapean antes que empiece el musical, enfrente hay un león, en el Lope de Vega el musical El Rey León, la última vez que Albertopulos había estado en un museo, el día del estreno del musical Jesucristo Superstar en el museo del jamón, esta vez acompañado de Daniella asturiana y chica de compañía.

De noche otra vez con lagrimas en el cielo pasean por gran vía hacía el Coliseum donde les espera María y la familia Trapp, en el musical Sonrisas y Lagrimas 3 horas de buena música y canciones inolvidables.

Albertopulos conocía la historia de la familia Trapp había visto la película un clásico del cine musical varias veces, en cambio la Princesa Mari Cruz Campo no había visto la película.

Sentados en segunda fila no pierden detalle de los artistas, la niña pequeña un poco perdida al principio.

Las tres horas se pasan entre Austria y sus montañas, un bonito viaje entre montañas y monjas, al salir del Coliseum continua el viaje con National Geographic en gran vía, enfrente de La Sureña con una taza de té y un mojito charlan de sus viajes en solitario y sueñan con viajar juntos a Londres a pasear por sus calles mojadas por lagrimas del cielo y asistir al musical El Fantasma de la Ópera.

De momento se conforman con un paseo por el centro de Madrid hasta Príncipe Pío a recoger su carroza. Al día siguiente la princesa viaja a tierras abulenses a visitar a su familia, mientras Albertopulos aplaza su paseo por el campo por mal tiempo.

El domingo la princesa Mari Cruz Campo se levanta con una sonrisa y el sol brilla e invita a la gente a salir a pasear, igual que Albertopulos acompañado de su amiga Cristina Mirinda pasea por la casa de campo y el parque forestal de Somosaguas, donde degustan una empanada gallega sentados al sol al lado del lago, beben una mirinda de naranja mientras charlan de sus viajes y próximas carreras.

Al final Albertopulos que partió desde su casa pasea 12,5 kilómetros a buen ritmo los primeros 6 por la casa de campo y más tranquilo el resto por el parque con Cristina Mirinda.

Para el próximo paseo creara un evento en Fesbuk para buscar las zorras de la casa de campo, la noticia aparecía en el periódico el Mundo y según el guardia del parque es cierto pero difícil encontrar a las zorras.

Después de poco más de dos horas de paseo, recuperan con una comida en La Manzana de la casa de campo al lado de la famosa tapia.

Por la tarde Cristina Mirinda baila mientras Albertopulos sufre en el balonmano con el Atleti, Franciscopulos había pisado tierra pasado su cumpleaños, casi siempre desaparece por su cumpleaños, había pasado un mes del camino pagano acompañado de la princesa Mari Cruz Campo y desde entonces no sabía nada de la Princesa y de su amor compartido, Albertopulos se pregunta que algo pasó por el camino, por lo visto Franciscopulos también necesita tiempo para pensar, por el momento lo mejor para todos es volver a recordar los buenos momentos juntos y el día que rescataron de la torre a la princesa, gracias a Franciscopulos y Albertopulos la princesa Mari Cruz Campo nunca olvidara el día de su 35 cumpleaños y lo mucho que disfruto en el musical Sonrisas y Lagrimas acompañada de Albertopulos.

Albertopulos había pensado viajar a París la ciudad del amor a escuchar a su corazón, acompañado de su amiga Cristina Mirinda enamorada de París, por motivos de trabajo viaja todos los años a París, aunque a veces pocas horas, pero siempre tiene tiempo de visitar Notre Damme y pasear por la orilla del Sena hasta la pirámide de cristal del Louvre, en cambio Albertopulos no conocía París había escuchado las historias parisinas del Fantasma y Cristina en la ópera.

Quería visitar el museo del Louvre para comparar la sonrisa de la Gioconda conocida como la Mona Lisa con la sonrisa de la princesa Mari Cruz Campo más mona que la Gioconda, por casualidad encontraron al cuentista sentado en la orilla del Sena que escribía otra historia de amor en París del Fantasma y Cristina Mirinda.