sábado, 14 de septiembre de 2013

Camino de Segovia



 El último sábado de agosto Albertopulos y Franciscopulos vuelven a comer a Segovia, el domingo anterior habían degustado los judiones de la Granja con su amiga Ascensión.
Albertopulos que este año vuelve a correr los 100 kilómetros de Madrid a Segovia con amigos Runners el 21 de septiembre, como en años anteriores parte desde la estación de Cercedilla por el camino de Santiago hasta Segovia.
En esta ocasión no corre solo Alberto de los DrinkingRunners organiza un entrenamiento donde corren caprus, tapieros, peñalaros y Pilar nueva en el grupo.

A las 8:30 están citados en la estación de cercanías para completar los 35 kilómetros hasta el acueducto de Segovia, los primeros kilómetros de subida por la carretera de la república hasta el Puerto de la Fuenfría, donde inician el descenso siguiendo las flechas amarillas del camino de Santiago hasta Segovia.

Pero la historia comienza el viernes por la tarde con la previa del entrenamiento. Isa invita a un grupo reducido de amigos a dormir en casa de sus padres en el mismo Cercedilla, los primeros en coger el tren Albertopulos, Isa y Chus en Nuevos Ministerios, en Chamartin sube al tren Alberto y por último en Pitis Alvaro, todavía faltan Franciscopulos y Carmona que llegan más tarde.

En el viaje pasa el revisor todos tienen billete menos Albertopulos que tiene el B2 que no llega hasta Cercedilla, tiene que pagar el resto del trayecto como otras veces al revisor, pero al revisor no le sale de los co.... e invita a Albertopulos a bajar en la próxima estación a comprar el billete en taquilla.

En Pinar de las Rozas baja corriendo a la taquilla y al oír el pito sin billete vuelve corriendo al tren que cierra las puertas en sus narices, lo peor que tiene que esperar una hora al próximo tren y no hay bar en la estación ni en los alrededores, al final con tiempo compra su billete para nada porque el revisor no vuelve a pasar.
Con una hora de retraso llega a la estación de Cercedilla donde esperan sus amigos para comenzar la ruta del avituallamiento.

En el Montón de Trigo cae el primer cubo de botellines, comienza a refrescar y entran al Chivo Loco a continuar con los cubos esta vez acompañados de raciones y tapas.
Cuando llegan Franciscopulos y Carmona ya no recuerdan cuantos llevan, como buenos amigos continúan bebiendo para acompañarles y de paso un par de montaditos.

 
Ya en casa Isa reparte las habitaciones al final no están para fiestas de pijama, algunos cierran su puerta y otros la dejan entreabierta parece que quieren jugar al tris tras.
A las siete de la mañana todos en pie, en la cocina tienen el desayuno y el bizcocho preparado por Chus que esta de rechupete.


Caminan a la estación donde esperan al resto del grupo unos llegan en tren y otros en coche.
Pasadas las ocho y media después de la foto de grupo parten camino de Segovia, pronto se forman varios grupos al paso por las Dehesas Albertopulos y Franciscopulos esperan al resto del grupo que sube por el otro lado de la carretera, cogen la carretera de la república donde encuentran al grupo, Albertopulos sube corriendo hasta la Fuenfria adelantando por el camino a otros corredores.

En la fuente fría de la Fuenfría encuentra a Javi de los DrinkingsRunners, en el puerto esperan un rato a otros corredores del grupo que no llegan, continúan con su camino a Segovia siguiendo las flechas, encuentran caballos, vacas y algún camello.
En un cruce del camino Albertopulos encuentra a dos corredores preparando los 100, uno de ellos el de los pelos largos el camello le ofrece un porrito para volar hasta Segovia.
Albertopulos comparte con sus colegas el porrito volando hasta la meta pensando en las cervezas, menos mal que no tiene que mear en un tubito.

Volviendo atrás al cruce del camino, Albertopulos y su compañero DrinkingsRunners continúan bajando sin encontrar otros corredores, solamente una manada de vacas. En el llano acelera en los últimos kilómetros perdiendo de vista a su compañero.

Sobre las doce y cuarto llega al acueducto de Segovia, después de estirar espera al resto del grupo sentado en la plaza, con jarras de cerveza y montaditos.
Poco a poco llegan otros corredores que le acompañan en el avituallamiento, aunque algunos no pasan por el acueducto para coger el primer tren de vuelta.


A las tres de la tarde llega el corredor escoba su amigo Franciscopulos que había recogido por e camino a los perdidos y retrasados el grupo de Pilar que corría poco.
El accidentado Carlos el caprus que sufrió una caída en el descenso, los más sacrificados Alvaro, Isa y Chus que aguantan casi todo el camino en el grupo de cola sin dejar a nadie por el camino.

Poco a poco los corredores se marchan a la estación quedando los más tragones todavía les espera el menú típico segoviano, judiones de la granja y cochinillo, hasta las siete no tienen que coger el tren tienen tiempo de pasear y seguir bebiendo.

Suben al tren sin billete con destino a Cercedilla, menos mal que es otro revisor que les cobra sin problemas.
En Cercedilla una parada técnica para ducharse y cambiarse antes de volver al tren con destino a Madrid.

Albertopulos y Franciscopulos los últimos en subir al tren contentos por el día que han pasado con sus amigos Runners.
Albertopulos ya piensa en las cervezas que compartirá con sus amigos en la meta de Segovia la noche del 21, para brindar por su triunfo en los 100 kilómetros