jueves, 29 de agosto de 2013

Otra noche en vela en Peñalara




En los últimos meses el amor compartido de la princesa Mari Cruz Campo con Franciscopulos y Albertopulos se había apagado. Además por culpa de un pacto con un antiguo príncipe pierde su palacio de Colmenar, arruinada por jugar todas las semanas la quiniela del amor con pocos aciertos al final de temporada.
Muchos cambios para una princesa acostumbrada a vivir del cuento, ante esta situación en él colé pide el traslado en pocos días se traslada al valle del Kas en la vertiente segoviana de la sierra al lado del Palacio de La Granja donde en sus jardines se instala en un banco.

Un día paseando por los jardines conoce a Ildefonso granjero y jardinero del palacio, con el paso del tiempo la princesa Mari Cruz Campo se enamora de Ildefonso y se traslada a las dependencias del palacio de la Granja. Cada día desde los jardines Ildefonso contempla la cumbre de Peñalara mientras la princesa le cuenta su historia de amor en la noche en Peñalara que compartió con sus amigos Franciscopulos y Albertopulos.
Un año después de esta historia vuelven a la cumbre de Peñalara la princesa Mari Cruz Campo con su amado Ildefonso que nunca había dormido en la cumbre de Peñalara.
Albertopulos que organiza la ascensión con Ascensión la estrella mallorquina que había iluminado el corazón de Franciscopulos en la Atalaya de la sierra de Tramontana.
En su segunda noche en Peñalara Albertopulos busca su estrella que ilumine su corazón.

El sábado 24 de agosto a las cinco de la tarde en el puerto de Cotos la princesa Mari Cruz Campo vuelve a ver a los caballeros que la rescataron de su cautiverio en la torre del castillo de Manzanares el Real, después de tanto tiempo sin compartir nuevas aventuras.
La ruta de ascenso con Ascensión la misma que el año pasado por la laguna de los pájaros y el risco de los claveles con una pequeña variante la laguna grande de Peñalara.
Sin duda el más pesao del grupo Albertopulos con la mochila de 65 litros, saco de invierno, farolillo, camping gas y la empanada, esta vez no olvido la empanada en casa.

Con una temperatura de menos de 30 grados inician la ruta con sombras en el primer tramo, superados los 2.000 metros la temperatura es agradable por el viento que sopla, en la laguna de los pájaros cogen agua en un pequeño manantial mientras observan el risco de los claveles el tramo más técnico de la ruta.

Continúan ascendiendo por la senda y al llegar al risco la senda se bifurca, Albertopulos prefiere ir por la cresta los demás continúan por el sendero de abajo, a mitad del risco se encuentran cada uno busca el mejor paso por los bloques de piedras.
Superado el risco de los claveles la senda continúa ascendiendo hasta el vértice geodésico de Peñalara (2.430 m) en poco más de tres horas y media están en la cumbre de Peñalara donde el sol esta a punto de acostarse.

En el vértice geodésico esta la recepción habían reservado por Booking una habitación triple con dos camas supletorias, la misma que el año pasado esperemos que el aire acondicionado este arreglado.
Dejan las mochilas en la habitación para contemplar las maravillosas vistas de la puesta de sol en la cumbre de Peñalara.

 
El menú de la cena el mismo que el año pasado filetes de pollo con pimientos, embutido y un buen vino, antes de la cena Albertopulos se quita las botas en la mochila tiene zapatillas de descanso como en los refugios de montaña, al olor de los quesos un invitado inesperado el ratón Tico que esta de paso viajando con Willy Fog.

 
Ya de noche el farolillo ilumina la mesa donde comparten las viandas y el vino, observados por la luna casi llena que ilumina más que el farolillo de Albertopulos de Coronel Tapìoca.
A pesar del viento que esta en calma la temperatura baja hasta los 12 grados, combaten el frio con más ropa, el vino y un orujo de crema asturiano.


Primero Ascensión derrama el vino sobre el mantel, luego Albertopulos el orujo en el saco de Franciscopulos. Antes de las doce están todos dentro del saco, la princesa Mari Cruz Campo tiene miedo a los ratones se acuesta con su Gusiluz, a Franciscopulos con el olor del orujo le esperan dulces sueños, en cambio Albertopulos observa el cielo esperando su estrella, cansado de esperar decide contar ovejas para poder dormir.
La luna casi llena ilumina la cumbre del Peñalara pasan las horas y duermen a ratos, alguno pasa la noche en vela y otro se queda a dos velas en el tema del amor.

El domingo temprano Frank de la jungla les despierta para ver algo nunca visto en Peñalara, el amanecer con un rebaño de cabras, se quedan embobados ante tanta belleza, aunque algunos piensan que a las cabras están contratadas por Franciscopulos para impresionar a Ascensión.


Desayunan zumos variados, tortas y bizcocho antes de recoger el campamento para regresar al puerto de Cotos, la ruta de descenso más corta y suave por Dos Hermanas y pista.
Antes de la once están almorzando en Venta Marcelino con tercios de cerveza y la tortilla de chorizo de Franciscopulos.
En el aparcamiento de Cotos Ildefonso y la princesa Mari Cruz Campo se despiden hasta la próxima luna llena para vivaquear en Cuerda Larga