martes, 13 de agosto de 2013

XXIX Subida al Pico Veleta


El sábado 3 de agosto del 2013 Albertopulos y Franciscopulos parten a Granada en busca del final de su trilogía de zumbaos, después de correr el Ultra del Tajuña y el Maratón de Las Tucas solo les falta subir corriendo al Veleta.
Afrontan la carrera por asfalto más alta de Europa, considerada la más dura del mundo la Subida al Pico Veleta desde Granada, 50 kilómetros y 2.682 metros de desnivel.

 
En la estación de Atocha suben al Orient Exprés que en 4 horas y media llega a la estación de Granada, donde a lo lejos divisan el Veleta con sus neveros.
Un taxista dicharachero les conduce al hotel Alhambra Real a tres kilómetros del centro.

Mientras esperan al autobús 33 una joven andaluza indignada por la tardanza del 33, pregunta a los mozos por su destino para indicarles su parada, esto en Madrid no pasa. Pero no están solos en la parada hay un par de pesaos un poco bebidos que quieren ligar con la moza.
Con casi una hora de retraso suben al 33 para ir al centro a comer, apenas hay gente por las calles el calor aprieta.
Después de comer esperan otra vez al 33 para volver al hotel.
Ya en el hotel recogen sus dorsales y se bañan en la piscina.

Albertopulos
Esperan a que el sol se esconda para volver a pie al centro, por el camino ven pasar el 33.
Llegados al centro tienen que buscar el inicio de la famosa ruta de tapas de Granada, comienzan con mal pie en los primeros bares pero después la ruta mejora.
Antes de las doce de la noche vuelven caminando al hotel, al día siguiente tienen que madrugar.

El domingo a las cinco suena el despertador para bajar al desayuno. Albertopulos desayuna café, zumo, tostada de tomate con embutido y bollería variada. En cambio Franciscopulos desayuna menos, por si acaso toman un protector de estomago para la carrera.
Después del desayuno un autobús traslada a los corredores al Paseo de La Bomba donde esta la salida, algo más de 500 chalaos quieren subir al Veleta.

A las siete de la mañana comienza la prueba un par de vueltas al paseo antes de coger la carretera de Sierra Nevada, los primeros kilómetros en ligera pendiente al paso por Cenes primer avituallamiento, Albertopulos bebe el agua es caldo un problema para su estomago.
El siguiente pueblo de paso Pinos Genil pasado el kilómetro 12 la pendiente aumenta, Franciscopulos con mayor zancada adelanta posiciones dejando atrás a su amigo Albertopulos.
Franciscopulos con problemas de estomago desde el inicio no encuentra el momento y lugar para plantar un pino.

Hasta el kilómetro 20 los avituallamientos están cada 4 kilómetros y luego cada 3 kilómetros, menos en el primero el agua esta en bolsas y esta fría, buena noticia para él estomago de Albertopulos.
A pesar de la buena noticia con el paso de los kilómetros y avituallamientos comienza con sus problemas de estomago.

Además desde el kilómetro 12 hasta el Veleta solo hay un par de tramos de ligero descenso y con el paso de los kilómetros suben más alto hasta superar los 3.000 metros.
En el kilómetro 22 Albertopulos alcanza a Franciscopulos pero dos kilómetros después vuelve a quedarse hasta perder de vista a su amigo.
No paran de subir una curva a la derecha y otra a la izquierda, por el kilómetro 30 Albertopulos pasa en 3 horas y 13 minutos quiere correr muchos kilómetros, Franciscopulos continua por delante corriendo sin parar hasta la meta del Veleta.

Como en años anteriores algo menos de 50 kilómetros de distancia, este año por la cantidad de nieve en las faldas del Veleta la distancia es 47,5 kilómetros con la meta situada a 3.282 metros a 100 metros de desnivel de la cima del Veleta, con un desnivel positivo de 2.682 metros.
Poco antes de llegar a la barrera donde empieza el tramo de carretera vieja y salida de la Mini Subida, la segunda chica adelanta a Albertopulos ahora comienza lo duro la antigua carretera sin trafico con tramos con el asfalto destrozada, la altitud superan los 2.500 metros, a la vista el Veleta y una serpiente multicolor se retuerce en cada curva, en este punto cada uno sube como puede trotando o caminando.

En el avituallamiento del kilómetro 42 estorbado por la moto del policía Albertopulos para a beber un vaso de cola y sus piernas no pueden seguir trotando, toca caminar hasta la meta, su paso por el maratón 5 horas.
Continúan sus problemas estomacales esta a punto de vomitar, igual que la paso en el 2008.
La gente le anima ¡ venga que solo faltan tres curvas! La meta esta cerca, al igual que Franciscopulos que le acompaña en los últimos metros, había llegado en 5:33:38.
Albertopulos quiere correr los últimos metros pero no puede esta a punto de romperse muscularmente, cruza la meta en 6:05:07.
Llegan a meta 338 chalaos Franciscopulos en el puesto 95 y Albertopulos el 152.

Pero la aventura no termina en el Veleta falta la bajada, un microbús les baja hasta el primer telesilla que cogen después de bajar por una cuesta pedregosa.
Montado en el telesilla con Franciscopulos se le monta un gemelo ¡qué dolor! Pobre Albertopulos que intenta estirar la pierna, a la hora de bajar un problema para Albertopulos a punto de volver a subir está, al final escapa por los pelos.
Vuelven a coger otro telesilla esta vez de cabina para bajar hasta la estación de esquí de Borreguiles (2.800 m) donde se encuentran las duchas, el masaje, la entrega del trofeo y un picnic (bocata de chorizo y agua no fría).
Después de la ducha Albertopulos pasa por el masaje antes de coger el autobús de vuelta al hotel.

Pero no todo es correr y sufrir ahora toca disfrutar de lo conseguido, después de haber estado en el infierno por la mañana a pesar de haber estado en las nubes, ahora las puertas del paraíso están abiertas para ellos.
Lo primero que encuentran la piscina del hotel con un par de tercios que les esperan al lado de las tumbonas.
Después del baño encuentran abajo otra puerta custodiada por un ángel, sin duda esta es la puerta de entrada al paraíso los baños árabes del hotel Alhambra Real.

A las seis de la tarde comienzan con el circuito de las termas con agua caliente, templada, fría y el baño turco.
Mientras disfrutan en la terma de agua caliente con el jacuzzi, oyen una voz dulce angelical que les llama, son las siete llevan una hora en el paraíso, ante sus ojos un ángel la joven andaluza del 33, ¡qué sorpresa para Albertopulos y Franciscopulos! Su ángel es la masajista del paraíso con un vestido de seda blanco para recibir a los heroes del Veleta Franciscopulos y Albertopulos.

Tumbados en la camilla primero Albertopulos y después Franciscopulos se olvidan de la carrera al sentir las suaves manos de la masajista acariciando su fornido pecho y su cabeza, mientras sus redondos pechos se inclinan ante sus ojos, provocando en ellos pensamientos puros e impuros mientras su veleta gira bajo la toalla.
Albertopulos cierra los ojos para apartar de su mente pensamientos impuros, piensa en su cuento no apto para niños, al lado Franciscopulos relajado espera su turno.

Albertopulos no quiere abandonar el paraíso, mientras es el turno de Franciscopulos y sus pensamientos, que solo él lo sabe.
Pasan a la sala de al lado a tomar un té relajados, pero su ángel les sorprende con una copa de cava para brindar con los heroes, no sabían que incluía el cava en el precio de pareja.

Otra vez en la puerta del paraíso hablan con los ángeles de la Alhambra la recepcionista y la masajista, ante sus ojos buenas vistas del Veleta y Mulhacén, muy a su pesar las puertas del paraíso se cierran por hoy ahora hay que pensar en Sodoma y Gomorra.

De vuelta al horno de Granada luciendo sus camisetas del Veleta por el centro en su segunda ruta de tapas a comer almejas, en Los Diamantes el mejor bar de pescadito no encuentran buenas almejas al final comen navajas y boquerones.
A media noche viajan con su imaginación a Túnez con sus bazares y teterias, están en una teteria tomando un té tunecino y fumando una sisha de multífrutas.
Vuelven al hotel paseando cansados por el madrugón, sus viajes por el infierno, el paraíso y Túnez. Pasadas las dos de la mañana desde las cinco en pie se acuestan con su trofeo.

Al día siguiente aprovechan el buffet del desayuno para recuperar energías, bajo un sol de justicia que calienta desde las diez de la mañana suben paseando hasta la Alhambra donde visitan los jardines, el Palacio del Generalife y el Palacio Nazaríe con su patio de los leones.
Pasadas la una bajan caminando al centro todavía tienen tiempo de completar la tercera ruta de tapas de Granada.

Antes de volver a Madrid, recogen las maletas en el hotel donde un taxista despistado les lleva a la estación de autobuses, al final con tanta vuelta tienen que pagar 12 euros, antes de subir al Orient Exprés se despiden de los encantos y calor de Granada con unas copas.