viernes, 24 de agosto de 2012

Noche en Peñalara


 
Con otra ola de calor sobre Madrid en el fin de semana, la princesa Mari Cruz Campo siembra el sentimiento de amistad hacía sus salvadores Albertopulos y Franciscopulos, después de tantos años cautiva en la torre del castillo sin ningún sentimiento, solo sentía odio a Mendoza por cortar su libertad.

Quiere aprovechar el tiempo perdido para vivir nuevas experiencias en compañía de sus amigos, el sábado por la tarde desde el puerto de Cotos asciende a Peñalara escoltada por Franciscopulos y Albertopulos con su empanada, a dormir en la cumbre su primer Vi Vac.

La ruta elegida por Albertopulos desde Cotos por las cinco lagunas, laguna de los pájaros, risco de claveles, cumbre Peñalara (2.428 m) la más alta de la comunidad de Madrid. Suben tranquilos por el parque natural de Peñalara sin salir del camino hasta la laguna de los pájaros, luego buscando los hitos para no perder la senda por el risco de claveles, continúan por la cresta cimera hasta el vértice geodésico de Peñalara, donde disfrutan de un precioso atardecer.

Antes que el sol se esconda tienen que buscar alojamiento, unos metros más abajo de la cumbre hay una suite disponible que habían reservado en Booking, las paredes de piedra vista y el precio asequible con desayuno buffet incluido, en la habitación de al lado el clan de los Maclan que con su guitarra amenizan la noche.

Una vez instalados se abrigan, la temperatura esta bajando, espero que por la noche desconecten el aire condicionado.

La princesa Mari Cruz Campo había preparado la cena para su escolta, filetes de lomo con pimientos y una botella de vino.

Caída la noche se acuestan en sus sacos, la princesa en medio con un buen saco, mientras contemplan las estrellas y algún que otro avión, apenas oyen la música de los Maclan

A media noche la princesa despierta observa una estrella fugaz o de Galicia, que despierta en su interior el sentimiento del amor y comienza a sentir calor en su interior, dentro del saco un mercadillo camiseta, calcetines, mallas y ropa interior.

La causa de tal despelote la calidad del saco o el sentimiento del amor que hay en su interior, mientras Albertopulos y Franciscopulos en los costados intentan dormir un rato, complicado por el fuerte viento que sopla en Peñalara, con sus cuerpos protegen del viento a la princesa que esta en medio, medio dormidos dentro de sus sacos piensan en los comentarios negativos en Booking por el aire condicionado, no se dan cuenta de lo que le pasa a la princesa.

Franciscopulos y Albertopulos madrugan para ver amanecer desde la cumbre de Peñalara, mientras a la princesa le cuesta levantarse, después de recoger preparan el desayuno buffet con zumos variados, bollería y embutido, solo falta la empanada y un café calentito. El día amanece fresco y ventoso, pasadas las nueve emprenden el camino de vuelta al puerto de Cotos, el descenso por Dos Hermanas más corto 4 Km hasta el puerto, pasadas las diez están sentados en Venta Marcelino en Cotos, en lugar del café calentito, tercios de San Miguel fresquitos.

Para aprovechar la mañana parten al Paular a visitar el Monasterio, el día no acompaña para un baño en las piscinas naturales.

La princesa Mari Cruz Campo quiere pedir consejo a la orden Benedictina por su sentimiento de amor por Cristo y por sus amigos Albertopulos y Franciscopulos, que competían en las carreras y entrenamientos, excepto en los 100 Km de Madrid a Segovia, gracias al agua milagrosa de Albertopulos corrían en equipo acompañados del primus.

Como buenos amigos no estaban dispuestos a competir por la princesa, por eso querían compartir su amor por la princesa Mari Cruz Campo, para que nunca se sintiera sola y desconectara de sus problemas cotidianos.

El Benedictino Morales les muestra a su manera el Real Monasterio de Santa María de El Paular en una visita guiada, Albertopulos que no es de piedra mira a una moza de buen ver que esta en el grupo, aunque su corazón al igual que Franciscopulos es de la princesa.

Poco antes de las dos parten por el puerto de la Morcuera hacía la villa de Colmenar donde encuentran una posada de buen comer.

La princesa recuerda que antes de su captura por el señor Mendoza, vivía en un palacio con un gran patio con fuente y piscina con un apuesto príncipe de Bel Air que se convirtió en sapo, mientras jugaba con su conejo en el patio.

Con la ayuda de su familia, Albertopulos y Franciscopulos espera volver al palacio de Colmenar para vivir tranquila y disfrutar del sentimiento del amor.